domingo, 6 de junio de 2010

Basura



Un jardín de lata, goma de auto y perro muerto.

Agonizan paupérrimas fogatas. Cerrazón y humo fétido.


Zapatillas dispares sortean charcos espesos.


Oxidado tras un chasis encallado, se degrada el sol

en ocres del ocaso.


Revuelve. Busca al boleo.


Las pisadas, crujen inestables en el vaciadero.

Pájaros infernales lo vigilan.


Sus tripas mutantes digieren desperdicios.


En el promontorio, roncas palas mecánicas

sepultan pestilencias citadinas.


Ratas, por toda compañía.


El pibe ríe y mira

como corta su vida la raya del tétano.

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