domingo, 25 de abril de 2010

Escrito en la mugre



Es un buen hombre. Incuba expedientes judiciales en su axila.
Paga sus gastos por débito automático y tiene una familia
convenientemente retratada sobre su escritorio chipendale.
Casi no se le conocen traiciones. El sol del country
le sienta bien en su cara. Expresa sus pasiones en link´s
y videojuegos. Y por todo tormento existencial
lo acucia el techo de su hándicap en el hoyo cinco.
Es un buen esposo. No es cargoso. Suda lo necesario
en sus deberes maritales. Bien dispuesto,
oficia de anfitrión cuando se le indica. Conoce el protocolo
del jugar a las visitas con otros matrimonios. Su charla previsible,
su tono amable, combina en degradé con el color de los sillones.
Tiene un perro con certificado de pedigrí. Su esposa
contrató un paseador. Muchacho joven. El costo es aceptable.
Anualmente realiza un chequeo médico. Participa activamente
en la colecta parroquial para ayudar a los pobres. Su auto,
también está asegurado contra todo riesgo. Sobrio.
Ejerce gustos sencillos. Encuentra garantía de calidad
en las primeras marcas. Un signo bordado
en su chomba color pastel, lo incluye sin estruendos,
en la reunión de padres del St. Garcha School.
La corrección tiene su precio. Sus hijos lo saben
y no le traen problemas. Un temita de embarazo,
alguna desprolijidad con drogas, pero nunca
algo que no sea una mera cuestión de adolescentes.
Por eso el estupor.
Su incomprensión es genuina.
¿quién,
por qué razón?

Burda pizarra. Accidentalmente sucio,
manuscrito,
el parabrisas de su auto reza:
sos una mierda.

1 comentario:

  1. COTIDIANO ENFERMIZO. (ME SACA RISAS). XD
    ...Sólo un escrito o creación de personaje?,
    está para cortometraje).

    Me gusta como escribes, saludos desde Chile.

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